Hola a todos!
He estado unos días lejos de vuestras cocinas porque me fui a Madrid a ver a
Roger Waters con su espectáculo
The Wall. Y deciros que aun sigo con la boca bien abierta recordando el que ha sido uno de los dos mejores conciertos de mi vida! El otro por supuesto, también ha sido de Roger Waters, en su pasada gira con el tour Dark Side of the Moon en 2007. Han sido dos conciertos inolvidables, no sabría con cual quedarme porque ambos son espectaculares. Y sí, Pink Floyd es mi banda favorita! :)
Pues tal y como os estaréis imaginando he aprovechado mi estancia en Madrid al máximo! Y mi novio ha sido fiel testigo de ello! :)
Le mando un besote enorme porque ha sido un solete aguantando que lo llevase Madrid arriba y Madrid abajo en busca de todo tipo de confiterías, tiendas de cupcakes, artilugios reposteros y demás menesteres.
Tuve la oportunidad de ir a varios de los sitios que nos propone
Alma en su guía dulce por Madrid y me lo he pasado pipa, aunque la verdad es que me pasé un pelín con todo lo que me comí!
El jueves comenzamos nuestro tour con una porción de la Carrot Cake más maravillosa que probé en mi vida. Fue en el salón de te
Living in London en la calle de Santa Engracia que me recomendó
Ro del blog
Hellebores & Lilies. En el número 4 tienen una tienda preciosa de decoración para la cocina y el baño que es una auténtica cucada. Me enamoré de todo lo que había, pero no me compré nada porque los precios eran algo elevados, aunque la calidad y el diseño bien los merecían. Un par de locales más arriba está el salón de te, decorado con un exquisito estilo inglés muy cálido y acogedor. A la entrada hay una pequeña tienda de productos ingleses y también está la confitería donde venden todas sus especialidades. Y al fondo está el pequeño salón de te. Es maravilloso, y la carrot cake estaba simplemente espectacular. Venía acompañada de una jarrita con unas natillas calientes que le daban un toque exquisito a la tarta.
Gracias Ro!!! :)
Luego continuamos visitando las dos tiendas
Happy Day Bakery de la capital. Sus cupcakes son muy coloridos y graciosos, tenían un modelo con pasta de dientes y cepillo incluído que me pareció muy simpático! Lo que menos me gustó fue que había poca variedad, sólo tenían de chocolate, de vainilla y red velvet. Nos tomamos un cupcake de chocolate con frosting de vainilla y estaba bastante rico. También compramos una mega cookie de chocolate que estaba fantástica.
Luego nos fuimos a
Comercial Minguez y tal y como nos contó Alma, es el paraíso para los cupcakes! Me compré un set de 8 colorantes Wilton en gel, un kit de herramientas para trabajar el fondant y unos cuantos papelitos para magdalenas. Tienen muchísima variedad y las dueñas son encantadoras!
La tarde continuó en
Cream Bakery donde degustamos los mejores cupcakes del día. La tienda es preciosa, te enamoras nada más cruzar la puerta! Probamos tres cupcakes, de Oreo, de Vainilla y Red Velvet y los tres estaban maravillosos, jugosos y con una textura del frosting increible. Nos encantaron!
Y como habíamos comido poco aun, pues nos fuimos a cenar al
Tommy Mel's donde disfrutamos de una auténtica cena americana al más puro estilo 50's. Qué hamburguesas por favor! Increibles! Y qué patatas con queso cheddar fundidito y bacon hipercrujiente! Una delicia! Y para finalizar la velada nos zampamos un exquisito batido de Oreo!
El viernes pude probar los cupcakes y los scones de
Cosmen & Keiless. Tenáin sólo cupcakes de chocolate y vainilla y estaban ricos, lo malo es que te los ponen en una bolsa de papel, por lo que se te quedan chuchurríos en un pis pas! :( Y el scone era de pasas y me gustó mucho el sabor, aunque me sorprendió lo duro que era, no sé si es que los scones son así o que llevaban allí un poco más de la cuenta!
Lo mejor del día llego de la mano de
La Tienda Americana en el Paseo San Francisco de Sales 5. Son dos locales, uno es la Tienda Americana en sí, con un montón de productos americanos la mar de originales. Te sientes como en una película! Me compré un bote de
Marshmallow Fluff al que todavía no hinqué el diente, pero que tiene una pinta deliciosa!
Y ya en el local de al lado está la Escuela Wilton en donde entré y deseé nunca más salir! :)
Es simplemente el paraíso! Según entras ya te encuentras con un estante dedicado a
Nordicware con todos los moldes para Bundt Cake que te puedas imaginar y más! Qué maravilla! En medio de la tienda hay una mesa enorme para los cursos Wilton que se imparten en el mismo local. Cada puesto tenía su material preparado y por los laterales había un montón de creaciones de los alumnos. Hay absolutamente de todo, y los precios me parecieron muy buenos. Me compré un montón de cosas que os iré enseñando, entre ellas un juego de boquillas especiales para zurdos para hacer flores!
Mi cara de felicidad lo dice todo!
Y hasta aquí mi viajecito repostero a Madrid :) Dentro de poco toca Londres! Allí sí que creo que me va a dar un patatús!
Ahora vamos allá con el bizcocho de Plátano y Chocolate que preparé hace unos días. La receta es de mi querido libro Chocolate a Gogó y en realidad se llamaba Pan de Plátano y Chocolate, pero después de seguir (o eso creo!) los ingredientes al pie de la letra, el resultado fue un bizcocho con un intenso aroma a plátano y chocolate.
Ingredientes:
- 200 g de harina
- 2 cucharaditas de levadura
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de especias molidas (yo utilicé canela y jengibre)
- 100 g de mantequilla
- 150 g de azúcar
- 2 huevos batidos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 3 plátanos maduros aplastados (unos 500 g)
- 100 g de chocolate negro en trozos
Preparación:
- En un bol mezclamos la harina con la levadura, la sal y las especias molidas.
- En otro recipiente batimos la mantequilla con el azúcar hasta que obtengamos una mezcla ligera y esponjosa. Agregamos los huevos y el extracto de vainilla y batimos bien. A continuación incorporamos los plátanos machacados.
- Juntamos las dos mezclas con la ayuda de una cuchara de madera y por último añadimos los trozos de chocolate.
- Hornearemos a 180ºC durante hora y media (a mi me bastó con 45 minutos a 150ºC).
- Dejamos enfriar unos 20 minutos en el molde antes de pasarlo a una rejilla para que se enfríe por completo...
Y a disfrutar!
Como veis es muy sencillito de hacer y el sabor es delicioso! Yo lo horneé en un molde de silicona y lo cubrí con papel de horno por encima mientras se hacía.
Tenéis que probarlo calentito con el chocolate aun fundidito! Es maravilloso! Y en el libro recomiendan untarlo con mantequilla, aunque a mi me gustó más solo.
Muchísimas gracias a las dos, es todo un honor para mi y mi blog que hayáis pensado en nosotros! :)
Y también quiero agradecerle a mi querida
Magdalena del blog
La Dulce Magdalena por concederme el Premio al Blog Más Dulce:
Muchísimas gracias por pensar en mi blog de nuevo! Sabes que me hace muy feliz! :)
Pues nada más por hoy, que ha venido la entrada muy cargadita! Pero es que pasé unos días sin poder conectarme y ya estaba ansiosa por escribir en el blog y visitar todas vuestras cocinas. En cuanto pueda me pondré al día con todos vosotros.
Un besote enorme!