¡Hola a todos!
Tal día como hoy, hace justo un año, me encontraba aquí sentada buscando las palabras adecuadas para dar comienzo a esta aventura. Llena de nervios y con mucha ilusión, hacía click por vez primera en "Publicar Entrada" sin la más remota idea de que 365 días más tarde, habría transcurrido uno de los años más especiales de mi vida, y en el que ha crecido una pasión por la cocina que hoy en día ya no conoce límites.
Y todo esto os lo debo a vosotros.
Recuerdo la emoción que sentí cuando descubrí a mi primera seguidora (¡familia y amigos no incluidos!) y cómo sus palabras me llegaron tan adentro que, me sorprendió la suma facilidad con la que una completa desconocida podía incrementar mi felicidad hasta niveles insospechados. ¿Y sabéis quien era ella? Pues nada más y nada menos que
Criss, del genial blog
Alimenta. Me quedé completamente alucinada cuando entré en su página y vi todo lo que hacía, no entendía como narices había dado con mi blog alguien tan grande dentro de la blogosfera. Y a partir de ahí, no dejaron de pasar cosas maravillosas. Poquito a poco, fuisteis llegando todos y cada uno de vosotros, con vuestras visitas y palabras de cariño, que me hacían sentirme la más orgullosa del mundo por todo lo que iba preparando con tanta ilusión para vosotros. Es una experiencia única, y sé que muchos de vosotros la conocéis muy bien, por ello nunca me cansaré de animaros a todos los que aun no os habéis decidido a empezar a en este mundo, a que os lancéis hoy mismo a la piscina. Es tan gratificante ver como a la gente le gusta lo que haces, que se te olvida en un momento el esfuerzo que te haya podido suponer una receta o todo lo que has tenido que limpiar después de poner la cocina patas arriba. No lo cambiaría por nada.
Por todo ello, necesito daros las gracias una y otra vez, y aun sabiendo que nunca será suficiente. Yo pongo las recetas, pero vosotros sois sin duda los que le dais vida a este blog, y si no fuese así, nada de esto tendría sentido.
Ojalá este rinconcito siga cumpliendo muchos años, y sobretodo, que lo siga haciendo a vuestro lado.
Muchísimas gracias de todo corazón.
Y para celebrarlo, quiero compartir con vosotros una de las recetas dulces más deliciosas que he probado jamás. Todo lo que os pueda aventurar va a ser poco, así que como otras veces os he dicho, no os queda más remedio que probarla, pero esta vez tengo que decíroslo una y otra vez, porque
estas galletitas-brownie están verdaderamente espectaculares.
La receta la he sacado de la
web de Donna Hay, mi nueva gurú gastronómica. Había oído hablar maravillas sobre ella en muchas de vuestras cocinas, pero no fue hasta el mes pasado cuando descubrí su programa en Canal Cocina y me enamoré de todas y cada una de sus recetas. ¡Me encantan! Además, me siento muy identificada con su forma de vivir la cocina. ¡No os la perdáis!
¡Vamos allá!
Ingredientes para 10 galletas-brownie:
- 175 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao)
- 20 g de mantequilla
- 1 huevo
- 75 g de azúcar
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 18 g de harina tamizada
- 1 pizca de levadura tamizada
Para el frosting de crema de cacahuete:
- 40 g de azúcar glas
- 70 g de mantequilla de cacahuete
- 20 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1/4 cucharadita de extracto de vainilla
- 20 ml de nata para montar
Preparación:
- Precalentamos el horno a 180ºC. Ponemos 100 g del chocolate en un cazo junto con la mantequilla y lo calentamos a fuego muy suave hasta que se haya derretido por completo. Retiramos del fuego y reservamos. Picamos en trocitos muy pequeños los 75 g de chocolate restantes y reservamos.
- En un bol y con la ayuda de las varillas eléctricas, batimos el huevo, con el azúcar y el extracto de vainilla hasta que blanquee y esté bien cremoso (unos 5-8 minutos). Agregamos la mezcla de chocolate y mantequilla, la harina y levadura tamizadas, y el chocolate picado y batimos de nuevo durante otros 3-5 minutos, hasta que esté bien integrado.
- Colocamos papel de horno sobre una bandeja de horno y con una cuchara o bien con una manga pastelera y boquilla lisa hacemos 20 montoncitos separados un poquito unos de otros.

- Horneamos durante 8-10 minutos, hasta que veamos que la superficie comienza a agrietarse. Dejamos enfriar unos minutos sobre la bandeja del horno y los pasamos a una rejilla para que se enfríen por completo.
- Para el frosting, batimos todos los ingredientes menos la nata durante unos 3 minutos con las varillas eléctricas. Agregamos la nata y batimos un par de minutos más. Con una cuchara o una manga pastelera con boquilla lisa ponemos un poco de frosting sobre 10 de las galletas y con las 10 restantes formamos unos sandwiches...
¡Y a disfrutar!

¿Tienen buena pinta eh? Y no pueden ser más sencillas y rápidas.
Están brutales, ¡prometedme que las vais a probar! :)
Ya para despedirme, quiero mandarle un abrazo enorme a
Neus, del blog
La Gata Golosa por haberme concedido este premio tan chulo:
¡Me ha hecho muchísima ilusión recibirlo de tu parte! ¡Muchísimas gracias!
Os invito a que os lo llevéis a vuestras cocinas, que hoy estamos de celebración :)
Nada más, disfrutad a tope de lo que queda de puente y solo pediros un favorcillo...
¡No cambiéis nunca! :)
Muchísimas gracias de nuevo.
Reyes